<B>Datos Bibliográficos

Manuel Méndez Ballester

Manuel Mendez Ballester

Nació en Aguadilla en el 1909. Ha sido un prominente puertorriqueño en campos tan diversos como periodísmo, radio, televisión y magisterio.

A pesar de ser autodidacta ejerció varias ocupaciones que lo pusieron en contacto con grandes personajes que influenciaron más tarde en su pluma. Participó en varias obras teatrales. Inició su primer colaboración literaria en las publicaciones aguadillanas "Atalaya y Letras".

Las fiestas de Carnaval y las patronales de San Felipe con sus reinados de "sociedad", artesanos, juveniles e infantiles y sus desfiles, coronaciones y bailes también contribuyeron a encandilar su imaginación. Por otra parte, los abuelos maternos tenían fincas en Carizales de Hatillo y en San Isidro de Lares donde pasaba agradables temporadas junto a los suyos. Montaña y mar lo atraen con su encanto telúrico. Ese vínculo indisoluble y fuerte de familia y tierra plasma en su obra con carácteres firmes y se traducirá en el concepto de la tierra como sagrada que se ve en La carreta. Los cuentos, leyendas y consejos que oía a su abuela avivan su espíritu. Las anecdotas y relatos que le hacia de su bisabuelo José Domingo Abreu le causan tanto impacto que lo inmortalizan como personaje en La vispera del hombre. Los campesinos con sus cuentos de aparecidos, hechizos y entierros le mostraron un mundo de superstición y misterio que le causaban tanto o más embeleso que los de curas y vecinos.

Trató de estudiar leyes pero la situación económica se lo impidió quedándose en San Juan donde trabajó teatro y dirección de programas radiales.

"Islas Cerreras" , su primer novela, se ambienta en los primeros días de la colonización de Puerto Rico..

"El Clamor de Los Surcos" fue premiado por el Ateneo Puertorriqueño.

La tragedia en tres actos "Tiempos Muertos" la estrenó en el 1940.

En el 1943 organiza, la Sociedad General de Autores. Con ella presenta dos nuevas obras: " Hilaricón" en el 1943 y " Nuestros días" en el 1944.

Poco a poco, el teatro lo desvía a el género chico y piezas cómicas ejemplo de ellas: " El Misterio del Castillo" en el 1946, El sainete " Un fantasma desentito, la farsa Es de vidrios la mujer" en el 1952 y una adaptación en relato cervantino " El curioso impertinente".

En el 1958 escribió "El milagro", en el 1965 escribió "Bienvenido Don Goyito", en el 1968 "Arriba las mujeres", en el 1970, el drama "Invasión y jugando al divorcio" y en el 1975 la comedia " Los cocorocos".